NUESTRA HISTORIA

DESCRIPCIÓN GENERAL

Potries conserva la esencia de los pueblos agrícolas valencianos. Su casco histórico, formado principalmente entre finales del siglo XIX y mediados del XX, mantiene la estructura tradicional de viviendas pensadas para convivir con el trabajo del campo.

En estas casas, la vida se desarrollaba en la planta baja mientras el patio permitía el paso de animales hasta el corral. La planta superior, conocida como Cambra, se utilizaba para guardar cosechas, conservar alimentos o criar gusanos de seda. Con el crecimiento del pueblo, muchas cambres comenzaron a transformarse en vivienda: aparecieron balcones de forja, accesos independientes desde la calle y nuevas estancias adaptadas a la vida doméstica.

La Cambra Casa Rural forma parte de esa evolución y hoy continúa ese vínculo con el territorio.

Desde aquí es posible descubrir el interior de la Safor: patrimonio histórico y cultural, infraestructuras hidráulicas de origen islámico, museos, paisajes naturales y una rica oferta gastronómica local, en muchos casos aún poco conocida.

LA CAMBRA CASA RURAL

Construida en 1862, la casa pasó de espacio agrícola a vivienda hasta su rehabilitación integral en 2019 y su apertura como alojamiento rural en 2020.

La intervención se planteó desde tres principios: conservar los elementos originales como muros de piedra y pilares tradicionales; combinar tradición y modernidad mediante madera, hierro y materiales contemporáneos; y mejorar el confort de forma sostenible con aislamiento eficiente, doble acristalamiento e iluminación de bajo consumo.

Hoy la vivienda, situada en primera planta, se organiza como un gran espacio diáfano que integra dormitorio, cocina, vestidor-baño y salón-comedor, además de una sala llamada Infoteca con libros, juegos e información sobre cultura, naturaleza y rutas de la comarca. En el centro, una chimenea de leña a cuatro caras climatiza toda la casa.

La cocina está completamente equipada (horno, microondas, inducción, lavadora y pequeño electrodoméstico) y el alojamiento dispone de ropa de hogar, wifi gratuito, proyector Smart TV con pantalla de gran formato y equipo de sonido.

El espacio se abre a una terraza-jardín de 70 m² con plantas ornamentales y comestibles, y cuenta con una zona interior de spa con hidromasaje, cromoterapia y aromaterapia.

La casa también refleja la personalidad de su propietario, Toni —viajero y fotógrafo—, cuyo proyecto El Atlas de la Felicidad dejó huellas visibles en fotografías y objetos repartidos por la vivienda.

Un lugar amplio, tranquilo y luminoso pensado para descansar, trabajar sin prisa y vivir Potries desde dentro.